miércoles, 13 de noviembre de 2013

EL TABACO PARA MASTICAR Y LA JUKA: OTRAS MODALIDADES DEL CONSUMO DE TABACO

                             Dr. Arcenio Estévez Medina. 
   Con la gran lucha de la Organización Mundial de la Salud contra el consumo del tabaco, en especial del cigarrillo, muchas empresas productoras de artículos derivados de esta planta han invertido una gran cantidad de millones de dólares para convencer, a los fumadores y a los que no se han iniciado en este vicio tan dañino, de que estas presentaciones comerciales son menos nocivas que el cigarrillo y el cigarro (el puro).
   Dueños de la industria del tabaco han buscado en países de Oriente, América y otros lugares del mundo prácticas como el uso de la juka y el tabaco másticado para, valiéndose de una propaganda subliminal, lograr que los consumidores de tabaco, aunque cambien la forma, sigan usando productos del mismo y por otro lado, captar usuarios nuevos.  Por eso vemos que estas presentaciones comerciales se están haciendo tan populares, sobre todo entre los jóvenes, adolescentes y niños.  En muchas fiestas de los primeros y los segundos ya encontramos entre las ofertas el uso de juka o tabaco masticado y en las redes sociales vemos de manera constante la incitación al consumo del llamado tabaco sin humo.  Muchos padres usuarios de la juka inician a sus hijos, invitándoles a incurrir en esta práctica.  Algunos no lo hacen, pero los niños los ven y en poco tiempo están inhalando humo de la manguera de esta máquina creada por la cultura oriental hace mucho tiempo.

   El alegato que han utilizado como estrategia de publicidad los dueños del negocio del tabaco para conseguir consumidores es que no hacen tanto daño como el cigarrillo, el cigarro (el puro) y la pipa.  Sin embargo, una investigación publicada por Reuters Health en Nueva York, el 12 de agosto del 2013, afirma que el 72 por ciento de los usuarios de estas formas de tabaco sin humo, también consumen cigarrillo.  Lo que aumenta más el riesgo de problemas de salud y fallecimientos por esta causa.       

lunes, 4 de noviembre de 2013

EL HUMO DE SEGUNDA MANO EN LOS ESTADOS UNIDOS DE NORTEAMÉRICA

                                                                     Dr. Arcenio Estévez Medina.
   En el año 2005 la Agencia de Protección Ambiental de California informó que la evidencia asociada con el humo de segunda mano y el cáncer de seno tiene una relación causal.  Por tanto, debemos trabajar en la prevención de esta enfermedad con los fumadores y los que están alrededor de ellos, ya sea en el espacio laboral, la casa y lugares sociales donde se reúnen las personas.
   El Departamento de Salud del Estado de Utah, Estados Unidos de Norteamérica, publicó que las mujeres que fuman o reciben humo de segunda mano durante el embarazo pueden tener parto prematuro, niños de bajo peso al nacer, defunción fetal y síndrome de muerte súbita de sus hijos.
   Los niños que respiran humo de segunda mano tienen más posibilidades de morir por el síndrome de muerte súbita, infecciones frecuentes, bronquitis y neumonías.  Los que sufren de asma bronquial aumentan las frecuencias de los ataques; pero este humo, además, aumenta la posibilidad de que un niño sufra de esta enfermedad, de acuerdo a expresado a HealthDay News por el doctor Len Horovitz, pneumólogo que trabaja en el Hospital Lenox Hill de Nueva York.  
   Según la Sociedad Americana del Cáncer el humo de segunda mano, sólo en los Estados Unidos de Norteamérica, mata más de 45 mil personas cada año.  Produce más de 150 mil infecciones de bronquios y pulmones en niños con menos de un año y medio de vida.  También produce más de 3 mil muertes cada año por cáncer de pulmón en adultos no fumadores.  
   Se estima que en los Estados Unidos de Norteamérica se gastan más de 10 mil millones de dólares al año en atención médica, enfermedades y muertes como consecuencia del daño causado por el humo de segunda mano.

  A pesar de todas las recomendaciones y campañas contra el tabaquismo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) no ha conseguido reducir de manera significativa que los niños asmáticos reciban el humo de segunda mano, de acuerdo a un estudio del Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos de Norteamérica (CDC), dirigido por el doctor Kenneth Quinto, citado en agosto del 2013 por HealthDay News.